[San Sebastián 2025] Día 1: Primeros contrastes en la Sección Oficial

El Zinemaldia arrancó de verdad y, tras la calma de la llegada, tocó zambullirse en un primer día de contrastes. Desde la tímida irreverencia de la sección New Directors hasta el músculo –desigual– de la Sección Oficial, la jornada dejó momentos potentes y otros que se quedaron a medio camino. Lo mejor llegó al final del día en Zabaltegi-Tabakalera.

Fotograma de LOS TIGRES

Bad Apples (New Directors)

El debut del día llegó con una promesa de humor negro que nunca termina de atreverse. Bad Apples juega a incomodar, pero se queda en una tibieza que la hace demasiado conservadora para la crítica social seria y demasiado prudente para explotar su veta más gamberra. La película descansa en la siempre magnética Saoirse Ronan, bien respaldada por un reparto joven que aguanta el pulso, pero la historia nunca “explota”. Por momentos parece apuntar a un Straw Dogs (1971) en clave contemporánea, y acaba resolviendo de forma complaciente lo que pedía descaro.

Six jours ce printemps-là (Sección Oficial)

La gran sorpresa de la jornada: un Joachim Lafosse comedido que mantiene el conflicto en un segundo plano, latente en cada mirada. La tensión se construye desde la sutileza, y tanto la fotografía como las interpretaciones brillan sin aspavientos. Una de esas películas que demuestran que la contención puede ser igual de magnética que el drama desbordado.

Los tigres (Sección Oficial)

La otra cara de la moneda. La nueva propuesta de Alberto Rodríguez es sólida en su puesta en escena e interpretaciones –con Bárbara Lennie impecable y un Antonio de la Torre que compensa con carisma un personaje algo plano–, pero el guion, firmado por el realizador junto a Rafael Cobos, se convierte en su mayor debilidad. La historia, que podía haber aprovechado el filón de las empresas petroquímicas o del tráfico de drogas en la costa andaluza, termina rozando el telefilm (y no en el buen sentido). Destacan, eso sí, la partitura de Julio de la Rosa y la fotografía de Pau Esteve Birba, dos apartados que elevan el conjunto.

La tarta del presidente (Perlak)

Primera –y quizás única– incursión en la sección Perlak, y menuda recompensa. El filme iraquí equilibra guion, contexto social y político, interpretaciones y una orografía de una fotogenia hipnótica. Una obra que saca partido a todos sus elementos sin perder ritmo ni fuerza crítica.

Blue Heron (Zabaltegi-Tabakalera)

La gran revelación del día llegó de la mano de la ópera prima de Sophy Romvari, vista en Locarno. Un drama poderoso sobre salud mental y su impacto en la familia protagonista, rodado con una sensibilidad desarmante y un guion preciso, que encuentra la medida exacta entre delicadeza y contundencia. La mejor película de la jornada y un nombre que habrá que seguir muy de cerca.


Un arranque que confirma lo que se intuía: este Zinemaldia va a moverse entre el riesgo de las nuevas voces y el peso –a veces desigual– de los grandes nombres. Y apenas es el primer día.

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